martes, 13 de abril de 2010

La valentía de un bonsai















Este año, para mi cumpleaños, mis amigos me regalaron un bonsái amen de otras cosas.
Muchos dijeron que no iba a pasar de esa noche. Pero paso esa noche y a otras mas.

El tiempo fue pasando y me encariñe con él. Su nombre, Torcuato. Sentía que tenia que bautizarlo, al fin y al cabo era como un perro que me hacia compañía. No hacia gran cosa, pero ahí estaba. Verde y resplandeciente para darme los buenos días, las buenas tardes y las buenas noches.


Sin embargo, con el paso de los días, te fuiste apagando poco a poco.

Supongo que yo me dedicaba a vivir la vida y a olvidarme de regar bonsáis. Perdiste mas y mas mecha, hasta parecer un triste dibujo de lo que eras.
















Pero yo se que eres valiente. Se que no te vas a rendir tan fácilmente. Porque te he visto. Si. He visto como quieres brotar. He visto como por dentro aun eres verde. Que aun vives. Al menos eso es lo que quiero creer.



Así que os pediría, si alguno de vosotros es creyente de alguna religión, que rezarais a vuestros dios pidiendo que este pequeño engendro que es ahora, se convierta en un vigoroso bonsái orgulloso de llamarse Torcuato.

Yo por mi parte le he cortado el pelo y lo he dejado rapado al 0, que eso dicen los calvos que funciona para que te salga mas pelo. No se, a mi no me preguntéis. Eso son cosas de calvos.

Ahora ya solo toca esperar. ¿Sera valiente el bonsái?



¿O serán estas las ultimas hojas que veremos del pobre Torcuato? Prometo contarlo.

viernes, 26 de febrero de 2010

-sin sueños-

Viene de aquí

La lluvia golpeaba su rostro incansablemente. Él arrastraba sus pasos lentamente sobre la acera encharcada sin tener muy claro cual era su dirección. Se sentía muy estupido. Sabía que no tenía que haberse fiado de una cara bonita y un coño prieto. Sin embargo, pensó que aquella vez iba a ser diferente. Cuan equivocado estaba.

El sobre marrón estaba empapado. De todas maneras, las fotos nunca se borrarían. Y aunque se perdieran para siempre, las imágenes estarían en su cabeza. Ya no tenia escapatoria, esas imágenes lo perseguirían hasta el mismo infierno. Finalmente se detuvo.

Ante él, se alzaba la casa de sus sueños. La casa por la que tanto había luchado y en la que había depositado sus sueños de una vida mejor. Aquel sitio que una vez había sido su lugar de la luz, se había convertido en el sitio más tenebroso del mundo. Atravesó el portal en busca de algo que nunca pudo encontrar. Dejo el sobre en la cocina, y se dedico a vagabundear por la casa. Mirando. Observando. Analizando.

Llegó al salón y se sentó aun empapado. Por su cabeza ocurrían mil cosas y ninguna a la vez. Solo sentía que aquel sitio le oprimía el corazón. Notaba que todo en aquel lugar se burlaba de él y de su existencia. Entonces, estalló.
Rompió espejos, rompió cristales, rompió muebles. Destrozo todos y cada uno de los recuerdos que le ataban a esa maldita mujer. En cada golpe, en cada destrozo, se empeñaba en poner todo su odio. Toda su frustración.

Al rato, agotado y con la cabeza un poco más calmada decidió ponerle fin a esa vida miserable. Subió a su cuarto y empezó a meter ropa en una maleta. Era el momento de huir. De alejarse de toda aquella barbarie que oprimía su existencia. Cuando lo tuvo todo preparado, cogio el sobre y lo coloco en el buzón de la calle. El típico buzón que siempre había deseado tener. Luego se dirigió al garaje, saco el coche y volvió dentro de la casa con una lata de gasolina.

Entró en la casa y roció de gasolina los lugares mas combustibles a la par que se dejo el gas abierto. "Esa maldita zorra me ha robado la vida, jamás permitiré que me robe esta casa". Justo antes de salir, prendió un mechero y encendió un periódico viejo. Lo tiro dentro de la casa que rápidamente comenzó a extender su fuego.

Sin mirar atrás se montó en el coche. No sabia muy bien a donde se dirigia, pero la explosión que escucho a los dos minutos de estar conduciendo le produjo una enorme satisfacción. Le liberó en alma.

De un modo u otro, supo que las cosas iban a ir mejor.

miércoles, 17 de febrero de 2010

La fabula del escorpion y la rana - mi version


Cuentan de un escorpión que un día, en el peregrinaje propio de los escorpiones, se encontró con un río que no podía atravesar. Necesitaba llegar al otro lado. Era cuestión de vida o muerte. Así que se acerco a una rana que andaba cerca por allí.

-Oye, rana. Necesito que me ayudes a cruzar el río.

-Estas loco, ¿colega? No pienso montarte encima de mí. Para que me piques y me mates. Calla calla.

-Que no ranita, que te prometo que no te picare. Además, has de saber que si te pico me ahogare yo también porque no se nadar.

La rana no se fiaba demasiado del escorpión, pero su deducción tenia lógica. Así que, como al fin y al cabo era una buena rana, le dijo al escorpión que montara en su chepa.

A mitad del camino la rana pudo ver en el reflejo del agua como el escorpión iba tensando su aguijón. Notó en su chepa, como los músculos del escorpión se tensaban. Supo en aquel momento que el escorpión iba a picarle, en un segundo aparecieron ante sus ojos el mes y medio de vida que había vivido hasta el momento.

Pero era una rana ágil, y justo cuando el aguijón bajaba, la rana se hundió en el agua y consiguió esquivar el aguijón. El escorpión pataleo en el agua y consiguió agarrarse a una ramita, pero esta no aguantaría mucho su peso.

-Así que aun a pesar de tus promesas, ibas a picarme.

- No podía hacer otra cosa rana, soy un maldito escorpión. ¿Que esperabas?

El escorpión comenzó a hundirse.
Glub
Glub
Glub

La rana miro como el aguijón que estuvo a punto de matarla desaparecía en el agua.
Y sonrío, solo de la manera en la que una rana sonríe feliz.

Moraleja: no te fíes demasiado de la gente que dice ser una cosa cuando sabes que es exactamente lo que dice no ser. Es preferible dejar que se hundan solos que tener que cargar con ellos y morir en el intento.

jueves, 11 de febrero de 2010

Otro sueño real

Había mucho trabajo ese día. El caso es que acabe con la espalda muy dolorida, y mi hermano que estaba por allí me recomendó ir a visitar a una doctora de paga que había por la zona. No me pareció mala idea así que, según terminaba de trabajar, dirigí mis pasos a la consulta que tenia a unos pocos minutos de donde trabajaba.

Me abrió la secretaria de la doctora, y me invito a pasar a una salita donde no había nadie. Estuve esperando durante un cuarto de hora hojeando unas revistas sobre medicina que parecían escritas en chino. La secretaria abrió la puerta y me dijo que ya podía pasar.
La consulta de la doctora estaba vacía. Aquel lugar no tenia nada de especial. Un despacho como otro cualquiera, con una decoración simple, unos cuadros aquí, un diploma por allá y un enorme sillón de cuero detrás de un escritorio de madera. Aun a pesar de parecer un despacho de oficina, seguía siendo una consulta medica. Los artilugios médicos y la camilla que estaban en una esquina se delataban a si mismos.

Un par de minutos después entro la doctora. Una larga melena morena caía por su espalda y dentro de la bata medio abierta lucia un escote casi blasfemo para la profesión que ejercía. No obstante no iba a ser yo el que se iba a quejar de la indumentaria casi pornográfica de la doctora. Aun a pesar de ser una mujer de unos cuarenta y largos, era muy atractiva y lucia una mirada limpia, que no delataba el paso de los años. Además, su sonrisa perfecta parecía la de una adolescente que acababa de descubrir su feminidad.

Con un gesto me invito a sentarme enfrente de su escritorio mientras me hacia las rutinarias preguntas sobre mi dolencia. Le conté a que me dedicaba y el tremendo dolor que tenia en la espalda. Me pidió que me acercara a la camilla y que me quitara la camisa.
Ella empezó a explorarme la espalda hasta que con un dedo toco un punto donde dolía muchisimo. Ella continuo apretando mientras el dolor iba desapareciendo. Parecía mágico.

-¿Ha dejado de doler?
-Si, si. Ya no tengo ningún dolor por ningún lado.
-Bien

Esta vez, en vez de sentarse en su sillón de cuero se sentó a mi lado en una pequeña silla. Cruzo las piernas y continuo tomando notas sin decir apenas ninguna palabra. Para aquel entonces ya había imaginado su cuerpo en mil posiciones distintas y sin ropa alguna. Sin embargo, solo eran fantasía. Ella levanto la vista del cuaderno y me llamo por mi nombre:

-Jaime, ¿alguna vez te han hecho una proposición indecente?

No me podía creer mi suerte. Apenas era capaz de dar crédito a sus palabras. Así que no tenté a la suerte y me levante de la silla acercándome a ella. Ella me sonreía. Poco a poco, botón a botón, fui desabrochando su bata a medio abrir dandome cuenta que debajo de la bata solo llevaba ropa interior. Ella comenzó a besar mi cuerpo, y se la oía jadear mientras comprobaba con mis propias manos la voluptuosidad de su cuerpo.

Jamas había pensado que una sola persona podía proporcionar tanto placer. Besar sus labios era como beber vino, tocar sus pechos era magia, lamer su esencia era vida...
Y su pelo parecía bailar a cada embite mio. Mientras mas la penetraba, mas me pedía que lo hiciera. Mas disfrutaba a cada golpe. Mas quería cada vez. Seguía pidiéndolo mas y mas rápido hasta que llegó al húmedo éxtasis. Sus gemidos eran música para mi. Quería mas música en ese momento, quería una judiada orquesta sonando en mi. Entonces, en aquel mismo momento, me convertí en el cantante de mi propia orquesta mientras ella me sonreía con lascivia.

El sudor se fue secando de nuestros cuerpos al poco tiempo. La espiración, acelerada, volvía a su velocidad normal. Ella sonreía. Esa sonrisa me gustaba.
Al poco tiempo ya estaba fuera de la consulta, mi hermano me había dado un gran idea.
Había sido una buena cura.

martes, 2 de febrero de 2010

Lo dono todo

Esta mañana, mientras adormilado me hacia el café para empezar el día, escuchaba en la tele una noticia sobre una maquina que "recuperaba" los pulmones dañados para poder utilizarlos en transplantes. No me ha quedado muy claro como funcionaba la historia, recuerdo que decía que los transplantes de pulmón aumentarían un 15% con esta técnica.

Eso me ha recordado que yo me hice donante de órganos una vez. Perdí el carné, pero seguro que estoy en una base de datos de donantes.
De todas maneras, le he comentado a mi madre que si algún día me pasaba algo, quería que todos mis organos (útiles) fueran donados. Ella se ha quedado un poco parada y a mi no me ha convencido su gesto, así que le he insistido.
Me ha dicho que eso no se lo tengo que decir solo a ella, que se lo diga a mi padre también (cosas de mi madre) y que mas gente debía saberlo.

Así que, aun a pesar de no tener planeado morirme dentro de poco, todos los que leáis esto lo sabéis. Mis órganos son para el que los necesite cuando a mi ya no me hagan falta, ¿estamos?


sábado, 23 de enero de 2010

Canción de cuna para solitarios




Escuchaba la respiración tranquila de ella. No recordaba su nombre, pero allí estaba, desnudo en su cama. Alargo el brazo para coger un cigarrillo. Miraba los bucles dorados de ella. Seria incapaz de decir cual era la comida favorita de la muchacha. Seria incapaz de decir que numero de calzado usa o cual es su mayor afición.

Se deslizo lentamente de la cama mientras ella se agitaba en su sueño. El frió de la noche era agradable cuando uno estaba desnudo en una habitación que hedía a sexo. Acercándose a la ventana que daba a la ciudad encendió un cigarro. Mientras expulsaba el humo intentaba recordar quien era esa muchacha que tanto se había entregado hacia una hora y que tan placidamente dormía en su cama.

La había conocido esa noche en un bar cualquiera, tampoco recordaba el lugar exacto... ¡Habían sido tantos sitios esa noche! Su modo de actuar ya le salia automáticamente. Un tímido acercamiento para una conversación posterior. El alcohol, el ambiente y el deseo hicieron el resto.

Y ahí se encontraba, fumando en la ventana de una chica desconocida en mitad de la ciudad. En la calle todo seguía igual, coches a un lado, mendigos al otro y fantasmas por las aceras intentando llegar de alguna manera a casa. Esos no tuvieron tanta suerte esa noche, pero daba igual. La semana siguiente lo volverán a intentar.

De pronto, mientras acababa el cigarrillo, una melodía interrumpió sus pensamientos. Sonaba como una nana. Le resultaba familiar. Al poco tiempo de escuchar, supo que era la canción que su madre cantaba cuando él era un bebe. Aunque no tuviera el recuerdo exacto del momento, tenia esa melodía grabada a fuego en todo lo hondo de su ser.

Se estremeció mientras apagaba el cigarrillo. No supo si era el frió. Se metió en la cama y suavemente despertó a la muchacha acariciándole el pelo y besando su cuello. Ella abrió los ojos lentamente y se desperezo con gracia.
-¿Aún tienes ganas de mas, tigre?
Asintió con la cabeza...

Al fin y al cabo, eso era mejor que estar solo.

domingo, 10 de enero de 2010

-sin titulo-

La lluvia repiqueteaba sobre el cristal del coche. Hacia un día de perros para una tarea de perros. A mi lado estaba sentado un joven. Apenas tendría unos 25 años y tenia aspecto de trabajar en la construcción y algo parecido. Había contactado conmigo por un conocido mio y sabia de mi trabajo. La tarea era sencilla, debía saber a lo que se dedicaba su joven mujer durante las largas jornadas de trabajo de él. El típico caso de celos de un recién casado.

Le pase un sobre con toda la información que necesitaba ver el pobre hombre. Efectivamente la mujer le había sido infiel. Y no una vez. Y no con un hombre. Y no con un solo hombre a la vez. Esta era la parte mas desagradable de mi trabajo. Una vez recibida mi parte dejaba que el cliente abriera el sobre. Una vez tuve que golpear a un hombre porque le dio un shock cuando vio las fotos de su hija en un rodaje clandestino de porno con animales. Desde entonces siempre exigía el dinero antes del sobre.

-Ahí tiene las fotos que me pidio - le dije- puedo conseguirle información sobre el muchacho que aparece en las fotos por si quiere hacer algo con ella, pero le costara mas.

Mientras yo le hablaba el miraba las fotos, las deslizaba una tras otra observando con atención. Su cara empezó a descomponerse y rompió a sollozar. Ya me había acostumbrado a eso. Decidí dejarle un tiempo a que se recompusiera antes de decirle que tenia que marcharme y que lo sentía. El hombre asintió y se bajo del coche.

A las 19:30 tenia una cita con una clienta. Era un caso parecido al anterior. Recién casados, jóvenes y con ganas de vivir. La reacción de la chica fue la misma. En realidad fue un poco distinta, ella conocía a las otras que salían en las fotos. Y no lloro tanto como el hombre. Simplemente se giro antes de irse y me pregunto: "¿Por que?".
Lo único que yo pude hacer fue encogerme de hombros y decirle que lo sentía.

Decir lo siento se ha vuelto en algún bastante fácil de decir en mi trabajo. Es como un "hasta luego" que se da en cualquier tienda. Siempre lo tengo que acabar diciendo cuando la persona se marcha. A veces mi trabajo es muy poco gratificante y un poco triste. Tome el camino de la autopista mientras encendía un cigarro.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Vista Atras

(leer con esto de fondo)


En días como hoy a uno le da por mirar atrás y ver que ha pasado durante todo el año. No es algo exclusivo solo de las personas, en la tele hacen zappings de las mejores imagenes del año, en el periódico, crónicas, y en los demás medios algo parecido.

¿Como se llama lo que hacemos las personas cuando queremos narrar lo que ha sido este año para nosotros? No se si inventarme un nombre. De todas maneras mi intención no es contar que pasó en 2009. Solo pasearme por la mente y recordar momentos que me hicieron feliz, momentos que me hicieron infeliz, momentos (muchoooos) que me hicieron borracho, momentos de angustia, de placer, de dolor, de simpatía...

Me acuerdo que el año empezó apático y triste y continuo así durante unos días. Yo estaba empeñado en recoger los cristales rotos de una pequeña figura de cristal que adoraba, mientras que otra que estaba construyendo se hacia de manera absurda y sin sentido. Así que entre la que quería arreglar y la que no quería crear, se me perdieron las estatuas de cristal.


Pero bueno, el tiempo en su implacable lucha por destruirnos se encargo de borrar muchas cosas referentes a esas estatuas. Sobre todo a una, pues la otra, la que yo no quise, jamas hizo nada malo para ello.

Centré mi año en sacarme lo mio, me centré sobre todo en no fracasar otra vez. Lo mas importante de todo era que este fracaso (si se daba), iba a ser 100% mi culpa y no podía permitir eso. No podía dejar que la desidia me invadiera de nuevo. Y la cosa estuvo apunto de ocurrir. Y fueron los peores días de mi vida. Donde el stress me hizo perder peso y todo. Pero eso acabo, aunque antes vino un verano bastante bueno. Un verano de ilusión. Un verano de viajes.

Un viaje... un viaje a Almería con mi primo Pablo and cia, un viaje que fue algo mas que un viaje a un festival. Fue un grito a la libertad, un grito a la destrucción, un grito al mar. Fue un grito definitivamente.

Estos últimos meses han sido... bueno, sobre todo apáticos. Sin grandes ilusiones, sin grandes esperanzas, sin grandes objetivos (aparte del que aun esta en ciernes), sin mucha tela que cortar.
No es que la apatía me guste ni nada de eso, quizá con el tiempo el que se ha vuelto apático (y gordo) he sido yo.
Quizá 2010 me enseñe otra cosa. Quizá aprenda otras cosas este nuevo año. Las cosas que aprendí en 2009 me han servido para ver muchas otras cosas. Espero que me sirvan para 2010, y sino, ya se encargara alguien de darme la hostia para darme cuenta :)

En fin que me acuerdo de todos este día, de todos los que hacéis posible el día a día. De los que amé, de los que deje de amar, de los que amare. De todos aquellos ratos que hemos pasado juntos y de los que nos quedan por pasar.
Espero que hayáis tenido un feliz 2009 y que tengáis un mejor 2010. Os quiero.

martes, 29 de diciembre de 2009

Yonki

(y para el penultimo del año)


Del ingles Junky, que significa basura.

Acabo de terminar este libro de William S. Burroughs. Es el tipico libro pequeñito que apenas gasta las 200 paginas pero que tardas meses en leerlo. Esta ultima semana por fin lo terminé.
Habla sobre la droga y la drogadiccion como si de un manual se tratara explicando comportamientos, personas, lugares. Me ha gustado sobre todo el parrafo final. Desborda desidia por todos lados.

"Colocarse es ver las cosas desde un ángulo especial. Es la liberación momentánea de las exigencias de la carne temerosa, asustada, envejecida, picajosa. Tal vez encuentre en el yage lo que he estado buscando en la heroína, la hierba y la coca. Tal vez encuentre el colocón definitivo."

jueves, 10 de diciembre de 2009

Arreglando el mundo

Es muy probable que haga mucho frio. Tambien es probable que no estemos todos.
El frio no importa demasiado. A lo sumo, en 15 minutos o 2 cubatas, desaparece el frio y aparecen las ideas.

Esas ideas que van surgiendo conforme el licor va adueñandose de nuestro cuerpo. Le da calor y lo mantiene activo. El cerebro funciona mas rapidamente. Y surgen los temas de conversacion.
Desde el tipico comentario de futbol sobre Madrid y Barça hasta el ultimo escandalo politico del PSOE, PP, IU y su puta madre.













Comentarios agudos e inteligentes, la tipica coña entrecalada. Todos creemos conocer la solucion a todos los problemas. ¡AY! si tuvieramos el poder de cambiar mas de unas cosa, otro gallo cantaria.

¡Ministerio de Fiestas y Festejos YA! ¡¡Legalizada droga y prostitucion!! Ibamos a montar un pais guapo guapo.

¿Y si nos tocaran los euromillones?¿Quien no ha fantaseado con ser millonario para hacer lo que le de la puta gana? Jorge tendra un tanque cuando me toquen a mi, eso seguro.


Y asi sigue fluyendo la conversacion, una tras otra las cosas son dichas como sentencias.

La noche transcurre y llega el momento de exponer nuestras ideas al que quiera y tenga la capacidad de escuchar. Cada uno da lo que recibe, luego recibe lo que da. Nada es mas simple. Todo se transforma.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Indignado

Estoy indignado.

Hoy a fecha 5 de Diciembre de 2009, ya nos han empezado a bombardear con la navidad. El puto mercadona con los putos villancicos, el puto ayuntamiento con la puta decoracion.
Que a mi eso me parece de puta madre, pero cuando estemos cerca de navidad, no un mes antes!!

¿Es que la unica manera de salir de la crisis es solo consumiendo a lo hardcore? venga ya

A este paso celebramos Semana Santa en Enero.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Hate


Odio las palabras vacias. Esas palabras que se dicen para encaminar a donde te interesa.
Odio que la gente hable con la autoridad en la lengua, ¿quien mierda sois para creer que lo sabeis todo? A veces estar informado no es tener la verdad, y ni siquiera toda la informacion es veridica.

Pero os gusta. Soltais vuestras frases. Las dejais caer como yunques, queriendo aplastar al que se supone que te escucha.

Odio esas situaciones en las que todo va al pelo. En las que crees que controlas todo, pero en realidad no lo haces y en cualquier momento, zas.
Te odio a ti. Tu que tanto dijiste y que tan poco demostraste. En tu mundo, donde nadie nadie nadie puede entrar si tu no quieres, donde no quieres a nadie, donde te quieres solo a ti.

Odio a mi jefe. Lo odio lo odio lo odio lo odio. Ojala se muera retorciendose de dolor en una cama de pinchos. Ojala un dia se atragante y se muera asfixiado, viendo como su vida se escapa poco a poco; me encantaria estar presente cuando eso pase.




Odio mi propia pereza.
Odio a los bichos.
Odio las promesas vacias.
Odio volver solo a casa un sabado.

Odio estar solo. Odio la rutina que te atrapa, te engulle y luego te escupe, solo para que el dia siguiente sea exactamente igual que el anterior.

Odio los programas del corazon. Odio el morbo de todo el mundo (incluido el mio) de querer saber, de conocer la vida de los demas.
Odio como en la tele juegan con los dramas para tener mas audiencia, para poner mas anuncios, para ganar mas dinero.
¡¡ODIO EL DINERO!! Maldito desde sus comienzos. Sin el no eres nada y con el tampoco lo eres.

Odio no confiar en las personas, pero que quereis que os diga, no sois dignos de confianza.

Lo que mas odio de todo es la sensacion de que el tiempo se te escapa de las manos. Ese despiadado asesino que mata muy lentamente.

En fin, para terminar os dire una cosa. Os odio.

sábado, 10 de octubre de 2009

¿Tienes miedo?

lunes, 5 de octubre de 2009

Un domingo cualquiera

Un domingo cualquiera te despiertas con resaca. Abres los ojos poco a poco y te sientes confundido. ¿Me acosté yo en esta cama cuando llegue? No, no lo hice. Pero sin embargo desperté en ella. Me asusto lo justo para darme cuenta de que realmente no importa. Resulta incluso divertido.


Un domingo cualquiera a la hora de comer no hay nadie en casa y decides echar dentro de tu cuerpo algo solido con algo liquido y realmente no sabes bien el que, pero lo haces.


Como cualquier otro domingo en el que no hay nada que hacer, te sientas en el sofá a ver alguna película con la cual hagas el tiempo suficiente como para que tu resaca se vaya disipando. Pero no se va tan facilmente, es persistente y martillea poco a poco tu maltrecha cabeza.


Cualquier domingo de tu vida a lo largo de toda tu existencia sentirás que te invade algo de apatía, pero puede ser que esa apatía de paso a otro sentimiento mas grande, un sentimiento casi olvidado.

Y entonces te puedes dar cuenta de que todo lo que tanto te preocupaba, aquello que te atormentaba deja de tener sentido, deja de importar lo mas mínimo.


Un domingo cualquiera puedes desear la compañía de alguien. Puedes fundir el teléfono buscando gente con la que pasar un rato de no soledad física. No importa. Importa no estar solo.


Y justo en el momento en el que te encuentras en el mejor bar de la ciudad disfrutando de la mejor compañia posible, viendo el fútbol y bebiendo cerveza llegas a la conclusión de que te sientes feliz.


Y entonces deja de ser un domingo cualquiera.

martes, 29 de septiembre de 2009

Dados

El viento sopla mi nuca. En lo alto de la colina el frió es estremecedor pero la vista también lo es. Me pregunto que hago aquí. Salí de casa y empecé a caminar a ninguna parte en concreto, sin saber donde se iban a dirigir mis pasos al abrir la puerta. Y camine.

Primero un pie, luego otro. En casa no quedaba nada, no quedaba nadie. No sabia muy bien porque mis pasos se encaminaron hacia aquella playa. Era un lugar triste y aburrido, muy gris, muy frió.

-No pensaba que fueras a venir. Ni siquiera te dije donde estaba. Solo te dije que nos volveríamos a ver.

Nuca hubiera pensado que el rostro del diablo iba a ser tan vulgar. Ni siquiera tenia aspecto de persona malvada, paradojicamente su rostro reflejaba bondad. Una barba rala y blanca poblaba su cara. Lo mas extraño de todo era que no parecía un anciano.

-Yo tampoco pensaba que iba a venir exactamente a este lugar ni que ya habíamos hablado.

No necesitaba que me dijera quien era, lo supe desde que mire sus ojos.

-Yo si lo sabia - dijo con una sonrisa- tarde o temprano todos venís a este "maravilloso" lugar a expiar vuestros pecados. Aunque eso es algo que yo no debería saber, ¿no?. Pues bien lo se. La seguridad allí arriba no es tan buena como el viejo se cree.
Te contare un secreto:
Ellos saben lo que vas a hacer. Saben quien vas a ser, como vas a ser, a que te vas a dedicar, a quien vas a amar... es lo que vosotros llamáis destino, ¿no?

Asentí con la cabeza mientras me imaginaba a diablillos rojos asaltando las puertas del cielo en una ofensiva militar mientras otro diablillo disfrazado de espías revisaba un archivo revisando documentos... parecía absurdo, pero no tuve mas remedio que sonreír.

-Pues bien -continuo- ¿Sabes por lo saben? Porque ellos lo deciden. Tan simple como eso. Y el método que utilizan es como para echarse a reír. Justo en el momento en el que tu padre tiene el orgasmo dentro de tu madre empieza el juego. Ni te imaginas lo que disfruta el viejo con eso, de hecho así hace que todo funcione. Con los dados.
Así decide si tú, en tu estado mas primitivo, conseguirás llegar el primero al óvulo o no, si nacerás bien, el aspecto que tendrás, si seras popular, inteligente o cortito, si te amara o no, si tendrás éxito en la vida o si seras un mediocre o si seras un yonki, si conseguirás tener hijos...
Él esta todo el "día" lanzando dados. Tirada tras tirada, golpe con vuestro destino a cientos de vosotros. El tío esta tan absorto con eso que ni siquiera se da cuenta de el cielo ya no le pertenece. Ahora solo tiene poder sobre vosotros, los humanos.

Me quede perplejo intentando ordenar los pensamientos en mi cabeza. ¿Dados? Sera hijo de puta. La vida de todo el mundo era puro azar decidido por un viejo que se empalmaba lanzando unos estúpidos dados.
¿Y lo del libre albedrío que nos vendieron también aquellas bondadosas profesoras de religión?
Me preguntaba si ahora mismo estaría tirando los dados por mi.

-Aquí no puede jugar con vosotros -el diablo me saco de mis pensamientos bruscamente- por eso puedo hablar libremente. Por eso, solo aquí puedo ofrecer libertad, si es que la quieres.
-¿Li...bertad? - musite yo.
-Exacto. Tu tiraras tus propios dados.

Y allí estaba yo, mecido por el viento que soplaba en aquella playa triste y gris, conociendo la verdad que me haría libre...



(dedicado a una ex-brujita a la que hace apenas un año conocí, por eso mismo y porque ella escucho esta historia por primera vez)

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Si pudiera empezar de nuevo...

Hace tiempo Heela me recomendo esta cancion. Es una version de NIN, pero son de este tipo de versiones que supera a la original con creces...
Disfrutad.



PD: por cierto Heela, esta viene al pelo pa lo que hablamos esta mañana... esta tambien la quiero en mi entierro jeje

viernes, 11 de septiembre de 2009

A peticion popular (hentai del bueno)



me han faltado los monstruos.... bueno, a lo mejor no me han faltado ^_^

martes, 8 de septiembre de 2009

Un viaje al cielo

Corríamos bajo la lluvia. Aprisa, aprisa. No hay tiempo que perder. Camináramos decididos, con resolución. Como dos personas que saben a donde van.
Una vez pasado el portal las manos volaron fugaces, nos buscábamos en la oscuridad de la escalera. Nos buscábamos en la intimidad del ascensor. Di gracias al cielo por no coincidir con ninguna de tus vecinas. Aquellas adorables viejitas jamas tomarían esos besos por besos castos.
Aquellos besos estaban llenos de pasión y lujuria. Eran besos de posesión.

A cada mordisco, a cada caricia eras mas mía; ya no podías escapar. Lo sabias. Yo tampoco podía escapar. La puerta se abrió y ya no hubo reparos en nada. Nos desvestimos muy aprisa, había que deshacerse de aquellos harapos que nos hacían sentir humanos. Había que deshacerse de toda razón. Nada en ese momento importaba mas que nosotros.
Desgarre tus medias con las prisas y nos reímos, destrozaste mi camisa y nos reímos. Cuando entramos en la habitación te eche en la cama, te vende los ojos y te deje a mi merced. Tu reías y susurrabas palabras inteligibles.

Te hice callar. Ya eras mía. No podías escapar.

Mis manos y mis labios seguían buscando aquel lugar que aun no había encontrado. El lugar que siempre buscaba... y siempre lo encontraba. Y tu siempre me lo decías. No con palabras sino con gestos. Con pequeños gemidos que me excitaban mas y mas.
Ya nada importaba mas que nosotros. El mundo se podía ir a la mierda. Daba igual.

En aquel momento ya no pudiste mas y te quitaste la venda, y me arrastraste hacia ti. Con deseo. Era el momento. Me lo dijiste con los ojos. Me lo dijeron tus mejillas arreboladas. Me lo dijiste apretándote a mi.
Estaba de acuerdo contigo.

Poco a poco la luz del día se fue haciendo paso por entre las persianas de tu cuarto. Te oía respirar en mi pecho con los ojos cerrados. La habitación tenia un olor muy agradable y sentí una paz tremenda. No podía dormir, no podía estar despierto.

Solo podía estar en el cielo.

martes, 11 de agosto de 2009

Luchas

(Justo cuando mi musa desaparece, aparecen mis sueños)

Anoche soñé contigo.
Hacia mucho tiempo que no nos veíamos y tu estabas genial. ¿Sabes de ese tipo de mujeres que conforme llegan a los 30 años son mas atractivas? Pues yo creo que tu eres ese tipo de chica.
Vestías de negro pero brillabas con luz propia, estabas genial.

Nos vimos en el bar que hacia tiempo no visitaba, al principio nos vimos a través de la gente y fuimos a saludarnos. Íbamos a besarnos las mejillas, pero casi nos besamos en los labios. Un pequeño malentendido que solucionamos con un par de sonrisas. Nos pusimos al día.
Los dos vivíamos como siempre, en mundos diferentes. Pero me alegre por la fortuna que había conseguido alcanzarte.

De repente todo se borra. Ahora no eres tu. Al menos no eres tu físicamente. Sigues vistiendo de negro y sigues brillando con luz propia pero... no eres tu. Ahora eres diferente. Ahora tu sonrisa me hace estremecer.
Estas sentada un poco retirada de la zona de batalla. Toda esta escena parece sacada de un comic japones. Un chico con un pelo imposible y una vestimenta estrafalaria azuza a una bestia que parece ser su mascota contra otra serie de bestias que pelean entre si.

La pelea parece ser mas que una pelea. Es una lucha. Uno a uno los monstruos van cayendo y no se como ni porque no puedo irme de allí. Me siento vinculado a esa batalla. El chico de pelo estrafalario que parece ser mi aliado sonríe. "Esto esta chupado", dice.
La ultima bestia parece un loro con patas enormes, no obstante su aspecto es amenazador.
Quiero saber que ocurre en la batalla.
Pero yo ya llego tarde.
Llego tarde a clase y si no fuera porque dependen de mi me quedaba mas rato viendo la lucha. Mentalmente me voy inventando una excusa para mis compañeros por llegar media hora tarde.

Tu sigues en tu trono. Brillando.
Entonces me voy, deseando volverte a encontrar cuando vuelva.

Y entonces suena la alarma del móvil.
Buenos días soledad.

miércoles, 1 de julio de 2009

El viejo

*Dedicado a los que sueñan*


El viento hacia bailar su pelo. Había decidido dejárselo crecer cuando cumplió 70 años. Seguía creciendo igual de fuerte que siempre, pero ahora estaba bañado por la plata.
Dejad que os hable un poco del viejo.

Su infancia paso sin mayor pena ni gloria, era un niño y era todo lo que necesitaba. El lugar donde vivía tampoco daba muchas posibilidades así que se tuvo que conformar con las aventuras que corría todas las tardes a la salida del colegio, que no eran pocas.

Su adolescencia se prolongo durante mucho tiempo, vivió la rebeldía, la sumisión y en mayor o menor medida sintió algo de amor, pero aun no estaba preparado para asumir esa responsabilidad, aun era tan inocente como un bebe. Su inocencia en aquella época era envidiada y odiada a partes iguales. Unos porque deseaban ser como él y otros porque aun a pesar de desearlo, no se atrevían a decirlo.

Así, sin darse cuenta apenas, llego a una edad en la que todo era nuevo y diferente para el. Nuevas amistades se forjaron cuando nuestro viejo cumplió la veintena, nuevos ambientes, nueva vida. Había llegado a esa edad lamiéndose una herida profunda que le marco durante años. Una herida que lo dejó ciego. Pero se sobrepuso a ella como había hecho con todo en su vida.

Pasaron los años y nuestro querido viejo conseguía más y más experiencia en esta vida mas su inocencia aun vivía en su corazón. Tuvo temporadas de euforia, excesos, tristeza, apatía, trabajo... y finalmente, conoció a una chica. Esta chica le saco un poco de la apatía que sentía hacia las chicas, mas la historia no cuajo y nuestro querido viejo sufrió otra vez.

Axial que otra vez toco superarse a si mismo. En esta época su confusión crecía. No tenia claro que camino tomar, no sabia cual era la senda del éxito ni si estaba preparado para ella. Así que simplemente, caminó.
Y en mitad del camino se encontró con muchas cosas. Cosas que guardo para siempre. Momentos que jamás olvidó. Y la encontró a ella. Su amiga, su amante, su compañera.
Vacilaron al comenzar los primeros pasos de su camino, pero pronto supieron que esa era la senda que les había tocado recorrer.

El viejo no creía en el destino. Siempre pensaba que nuestro futuro lo escribimos nosotros y lo interpretamos como mejor sabemos. A eso se dedico toda su vida. A interpretar un futuro que había sido escrito hacia ya tiempo. El nuevo camino le volvió a dar cosas nuevas. Sintió como su alma crecía cuando sostuvo entre sus brazos a su primer ángel. Un ángel sin alas que berreaba como un demonio.
Pronto vinieron mas, tres angeles (o demonios) daban sentido a su vida. Habría deseado tener más, pero no quiso seguir interpretando.

Los años entonces se hicieron más y más iguales. Seguía habiendo nuevas emociones, pero siempre se basaban en anteriores. Aunque aprendió a muchas cosas. Junto con su compañera era feliz, con sus demonios (o angeles) se empeñaba en escribir su futuro, pero ellos no querían interpretarlo, es la ley de vida viejo, ¿no lo recuerdas?

Entonces, el destino se quiso vengar del viejo y se la llevo. Se la llevo por un camino que el aún no podía seguir. Había perdido a su amiga, su amante, su compañera. Y entonces se sintió el ser más desdichado y triste del mundo. Sus pequeños angeles ya eran autosuficientes y pasaba mucho tiempo solo. Jubilado y sin ocupación, pasaba un día tras otro exactamente igual al anterior. La apatía volvió a su vida.

Así que se puso manos a la obra. Decidió desempolvar todo lo que había acumulado con el tiempo. Fotos, videos, textos... todo lo que se empeño en guardar año tras año, sin darle ningún uso. Acumulando años.
En el fondo sabia que lo guardaba para este momento. Trabajo durante 4 años. Cuando lo tuvo todo listo, empezó a leer, a ver, a escuchar. Lloró, rió, se avergonzó y sintió mucha nostalgia y alegría por los años que había vivido.

Ahora todo estaba listo. Ahora lo tenía todo en la cabeza. Recordaba exactamente a todos y cada uno de ellos. Los odios, los amores, las amistades. Todas en su cabeza. Temía perder todos esos recuerdos algún día, así que los acumulo durante años para este momento.

Estaba preparado. Era el momento adecuado. Miro al cielo y su estrella le sonrío.
Al pie del acantilado hacia viento y frío. A sus pies se encontraba la cruz de madera donde había esparcido sus cenizas. Fue la última vez que la vio. Un mar de lágrimas broto de sus ojos.
Estaba todo listo. Saltó.

Más no cayó, sino que su alma se elevo en el cielo más y más hasta juntarse con su estrella.
Con su amiga, su amante, su compañera.
Y ardieron eternos hasta el fin de los días.